jueves, 27 de octubre de 2016

Adopta en positivo

Si estás pensando en adoptar un gato, seguro que ya has estado buscando información y te habrás topado con una enfermedad gatuna que te habrá asustado mucho: el VIF o virus de la inmunodeficiencia felina. Como no soy veterinaria, no voy a detenerme en explicar en detalle esta patología, ya que puedes encontrar información bastante completa aquí, por ejemplo. Lo que sí que te aseguro es que no se trata de una zoonosis. Es decir, el gato no va a contagiarte, ni a ti ni a ninguna otra persona con la que convivas.

Entonces, si no son un peligro para las personas, ¿por qué a los gatos positivos les cuesta tanto encontrar una familia? Para mí es difícil de entender, ya que precisamente ellos son quienes más necesitan del calor y los cuidados de un hogar. Obviamente esto no evitará que la enfermedad se desarrolle, pero mejorará muchísimo su calidad de vida. Además, en el caso de que su salud comenzara a deteriorarse, tendrían un entorno seguro en el que vivir. ¿O acaso a ti no te gustaría tener cerca a quienes te quieren si estuvieras en la misma situación?

Quizá como posible adoptante te preocupe el gasto veterinario que supondría un gato con VIF. Buenas noticias: un gato positivo asintomático no necesita nada especial, salvo un alimento de buena calidad, como cualquier otro gato, y que no esté cerca de otros animales enfermos, de nuevo como cualquier otro gato. ¿Y qué pasará si su sistema comienza a debilitarse? Lo mismo que si un gato que no es positivo requiere atención veterinaria. Porque así es, todos los gatos, y en general todos los animales que adoptes, van a necesitar que puedas pagar la factura del veterinario cuando menos te lo esperes. Y, al igual que con el resto de animales, quizá también llegue un día en el que lo mejor sea dormirle. Esto va a ser siempre así, y es algo que tienes que asumir, adoptes a un positivo o no.


A lo mejor te interesará saber que años atrás, cuando un gato daba positivo al VIF, automáticamente se le sacrificaba. Afortunadamente, hoy en día las cosas han cambiado un poco para ellos, y se les permite seguir viviendo. Porque, de hecho, pueden vivir muchos años sin desarrollar la enfermedad, e incluso fallecer por causas no relacionadas con el VIF. Así que, ¿qué tal si seguimos avanzando y comenzamos a darles las mismas oportunidades que al resto? ¿Te apuntas?  


Texto: @Marmota_Maligna
Foto: @AriCerdán

sábado, 5 de marzo de 2016

¿En qué anda ocupado el ser humano?

En algo importantísimo debe andar ocupado cuando atropella a un gato que simplemente cruzaba por allí, para buscarse la vida. En una calle en la que no se puede (debe) conducir a gran velocidad por ser zona escolar. Eran las tres de la tarde, ¿llegaría tarde a trabajar?

En algo extremadamente insensible debe andar ocupado el ser humano, puesto que tras atropellar al gato antes mencionado, no se da cuenta que decenas de niños lo observan pegados a los barrotes de su colegio. Acaba de suceder a escasos metros. ¿Le estaría esperando su pareja?

En algo totalmente opuesto a la empatía debe andar ocupado el ser humano, que tras el gran impacto que recibió Thor, sigue su camino como si simplemente hubiera rozado los bajos del coche con un badén. "Joder", me lo imagino chillando. Y no mira atrás. Se marcha. ¿Habría quedado con sus colegas?

¿Iría hablando por el móvil? ¿Leyendo un whatsapp? ¿Discutiendo con alguien que ocupaba el asiento del copiloto? ¿Tendría mucha hambre y de ahí las prisas?

Lo siento, pero a mí personalmente no me vale ninguna excusa. Nada de eso justifica que Thor quedara solo en medio de la carretera, agonizando. Con la mandíbula partida y los ojos destrozados por el golpe.

Y como él, tantísimos otros que no tuvieron la suerte de que unos niños (con más corazón que muchos adultos que conozco) gritaran hasta que les hicieron caso y lo apartaron para que ningún otro coche lo rematara. No, otros no tienen tanta fortuna. Solo les queda esperar al frío, a un dolor insoportable y a la muerte. Simplemente porque alguien tuvo poco cuidado y mucha prisa.