sábado, 5 de marzo de 2016

¿En qué anda ocupado el ser humano?

En algo importantísimo debe andar ocupado cuando atropella a un gato que simplemente cruzaba por allí, para buscarse la vida. En una calle en la que no se puede (debe) conducir a gran velocidad por ser zona escolar. Eran las tres de la tarde, ¿llegaría tarde a trabajar?

En algo extremadamente insensible debe andar ocupado el ser humano, puesto que tras atropellar al gato antes mencionado, no se da cuenta que decenas de niños lo observan pegados a los barrotes de su colegio. Acaba de suceder a escasos metros. ¿Le estaría esperando su pareja?

En algo totalmente opuesto a la empatía debe andar ocupado el ser humano, que tras el gran impacto que recibió Thor, sigue su camino como si simplemente hubiera rozado los bajos del coche con un badén. "Joder", me lo imagino chillando. Y no mira atrás. Se marcha. ¿Habría quedado con sus colegas?

¿Iría hablando por el móvil? ¿Leyendo un whatsapp? ¿Discutiendo con alguien que ocupaba el asiento del copiloto? ¿Tendría mucha hambre y de ahí las prisas?

Lo siento, pero a mí personalmente no me vale ninguna excusa. Nada de eso justifica que Thor quedara solo en medio de la carretera, agonizando. Con la mandíbula partida y los ojos destrozados por el golpe.

Y como él, tantísimos otros que no tuvieron la suerte de que unos niños (con más corazón que muchos adultos que conozco) gritaran hasta que les hicieron caso y lo apartaron para que ningún otro coche lo rematara. No, otros no tienen tanta fortuna. Solo les queda esperar al frío, a un dolor insoportable y a la muerte. Simplemente porque alguien tuvo poco cuidado y mucha prisa.